Este año se celebran los 25 años del Hogar “Kuñatai Roga Santa Magdalena de Canossa” ubicado en Cambyretá, un distrito vecino de Encarnación en Itapúa (Paraguay).
Un lugar lleno de vida y amor, donde las jóvenes viven, trabajan, estudian y comparten el día a día entre ellas y con tres hermanas canossianas.
Desde el año 1994 el Hogar abrió sus puertas a las chicas que venían de las colonias del interior del departamento de Itapúa, buscando un mejor vivir, estudio, trabajo.
El Hogar surgió como un llamado a la promoción de la mujer en este lugar, porque las chicas que llegaban desde la campaña, no tenían ofertas sanas y, muchas veces, corrían el riesgo de caer en las redes de trata de personas. Entonces las hermanas canossianas les ofrecían una casa y trabajo, a la par de estudio y promoción humana. Al igual que ayer, hoy llegan del interior, pero ya conociendo la obra por el boca a boca.
Cumplir 25 años es celebrar la obra de Dios en tantas generaciones y el servicio desinteresado de las Madres Canossianas, que con ternura y firmeza acompañan el crecimiento, las alegrías y las tristezas de cada una, para que puedan ser mujeres, esposas, madres, profesionales de calidad humana y cristiana que transformen la realidad en la que les toque vivir.
Los festejos de este aniversario tuvieron su culmen con la peregrinación a la Basílica de Caacupé, llevando a los pies de la Virgen la acción de gracias por toda la vida donada con alegría y amistad en el Hogar; y a la vez se le pidió a Ella que conserve en la búsqueda del bien, de la santidad, a todas las que han pasado por Kuñatai Roga. Otro de los pedidos a la Virgen fue un aumento de vocaciones canossianas que se dediquen a la promoción de la mujer, y de los más pobres en Paraguay.
Gracias a Dios por tanta bendición y gracias a la Virgen por cuidarnos. Gracias a todos los que de una u otra manera nos acompañan y colaboran para que esta obra siga creciendo.
El Señor ha puesto una certeza en nuestros corazones y eso es lo que esperamos que anime siempre a las chicas del Hogar: Juntas somos más… ¡Oñondive!