Nos preparamos para festejar y celebrar el don de la Inmaculada Concepción de María…

María ha sido virgen antes, durante y después del parto (LG 8). Ella fue concebida sin pecado original por la gracia de Dios. En el momento de su concepción el Espíritu Santo obró en ella para que no fuese manchada con el pecado original y la preparó para pedirle su consentimiento por boca del ángel (Lc 1, 26 ss.) para que fuera la Madre del Verbo Eterno de Dios.

El corazón virginal de María es para nosotros una invitación hermosa a vivir con coherencia nuestro ser hijos de Dios. Nosotros, como Ella, tenemos esa herencia de la gracia: somos hijos, somos herederos del Cielo, somos los alcanzados por Cristo, somos los llamados a la plenitud, a la alegría en medio de la prueba, a la confianza y a la esperanza, a la santidad (Mt. 5, 48)

¿Cuál es el impedimento para alcanzar esa pureza de corazón? ¿Cuál es el obstáculo para gozar con Ella de la alegría plena?

  • Nuestra falta de confianza
  • Nuestra tibieza en las cosas del espíritu
  • Poner en el lugar de Dios otros dioses que pasan (poder, tener, placer)
  • La desesperanza que trae consigo la depresión, el desgano, la indiferencia…

Vayamos a María, pidamos su ayuda de Madre, Amiga, Compañera de Camino, y pongamos en acto los buenos deseos de hacer el bien, de vivir en el amor verdadero, la sencillez de sabernos hijos pequeños ante la majestuosa misericordia de Dios.

Comencemos este camino con María…

Día 1

María está dispuesta a liberar nuestro corazón, a desatar nuestros nudos y a presentarnos a Dios, a hablarle de nosotros y a pedir lo que necesitamos para crecer en confianza.

Madre, te entrego mi corazón, ayudame a confiar en esta situación particular (…)

3 Ave María

Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a Ti.

 Día 2

María es el espejo de lo que cada uno sería sin el pecado original y Ella es la que nos enseña a reconquistar la inocencia perdida. Pidamos con Ella al Espíritu Santo: Lléname de Ti, vacíame de mí, lléname de Ti.

3 Ave María

Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a Ti.

Día 3

En María resplandece la Gloria de Dios, porque es la Mujer Viviente, dócil a la gracia y dispuesta al servicio.

Madre, enséñanos a agradar a Dios en los pequeños servicios de mi día y a ayudar a todos con generosidad de corazón.

3 Ave María

Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a Ti.

Día 4

María es canal de gozo. Ninguna creatura fue inundada de gozo como María. La fuente de todo gozo  es el Verbo, su Hijo: “Les anuncio una gran alegría… ha nacido el Salvador, que es Cristo el Señor”. Su corazón estalla en un himno de gozo por la Misericordia que viene a su vida, y por ella al mundo.

Madre, quiero que seas siempre la Causa de mi alegría y que contigo pueda alabar la Misericordia de tu Hijo.

3 Ave María

Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a Ti.

 Día 5

La misión de María para con el Pueblo de Dios es una realidad sobrenatural, activa y fecunda. Ella reproduce en nosotras los rasgos espirituales de su Hijo. Miremos a María, para que Cristo nos vea  en sus ojos.

3 Ave María

Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a Ti.

Día 6

El Dios inaccesible se ha hecho accesible a través de María. La Mujer Nueva, María,  junto al Hombre Nuevo, Cristo. En Ella se ha realizado el proyecto de Dios, el Verbo Eterno se ha hecho hombre para unir a los hombres con Dios.

Madre, te pedimos que nos ayudes a perseverar en la oración y a interceder por los que el Padre llama a su encuentro.

3 Ave María

Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a Ti.

Día 7

María es Maestra de Prudencia, hace de su vida un ofrecimiento incondicional. María es una mujer normal, con los pies en la tierra y tiene un corazón muy sensible a la Voz de Dios, que aprendió a escuchar y a conocer desde niña… cuando la escucha la sigue, la secunda y la pone en práctica.

Madre, ensénanos el camino de la obediencia de cada día, para ser fieles a nuestra realidad y para iluminar con la fe nuestros ambientes.

3 Ave María

Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a Ti.

Día 8

María hoy también le dice a Jesús: “No tienen vino”… les falta el vino de la serenidad, de la alegría, de la fraternidad, de la unidad, de la paz…Pidamos a María que nos ayude e interceda pidiendo para nosotros el vino que necesitamos…

3 Ave María

Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a Ti.

Día 9

Llegamos a la casa de María, a su Corazón, a su Regazo en este último día de novena. ¿Qué has podido aprender de esta Señora, Señora de la Gracia, de la Misericordia, Señora de sí misma, Señora de nuestros corazones…?

En un momento de silencio dale gracias a la Virgen y dejate abrazar por su Ternura.

3 Ave María

Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a Ti.