Nosotras, Hijas de la Caridad Canossianas, queremos compartir con todos nuestro amigos el Don que hemos recibido como miembros de la Familia Canossiana. Expresar el Amor sin fronteras a través del anuncio de su Evangelio y la promoción y atención de los más necesitados.
En 1860 comienzan las Misiones Canossianas con la llegada de las primeras seis Hermanas a Hong Kong.
Luego se dirigen a otros países, otros países, otros continentes. Celo y fervor impulsan a las Hermanas hacia América y África. Hoy el mundo es nuestra misión.
Las hermanas Canossianas estamos presente en los cinco continentes. Podemos decir: “El mundo es nuestra misión”
A principio del siglo XIX, Santa Magdalena expresó:

¡Ojalá pudiéramos ir hasta los confines del mundo, donde el nombre de Jesús es desconocido!

Su anhelo misionero en 1826 quedó plasmado en una de sus cartas que escribió a una compañera llamada Elena Bernardi:

“Mi querida cuídese (…) si quiere que vayamos a peregrinar por todo el Mundo y dilatar el Instituto de las Hijas de la Caridad en el país de las ballenas.”