20 años del Centro de Salud Sagrada Familia: una historia de servicio, cercanía y amor canossiano

La celebración de los 20 años del Centro de Salud Sagrada Familia reunió a Hermanas Canossianas, voluntarios provenientes de distintos puntos de Argentina, profesionales de la salud que forman parte del servicio, colaboradores de la misión y a numerosas familias del barrio Sagrada Familia, destinatarias y protagonistas de esta obra que, desde hace dos décadas, expresa el carisma canossiano a través del cuidado y la cercanía.
Más que un aniversario, este encuentro fue una oportunidad para agradecer el camino recorrido y reconocer a todas las personas que, con generosidad y compromiso, hicieron posible el crecimiento de este espacio dedicado a la promoción de la salud y al acompañamiento integral de la comunidad.
La jornada comenzó con una emotiva celebración eucarística de acción de gracias, presidida por sacerdotes que acompañaron a los voluntarios. La Eucaristía fue el momento central del encuentro: un espacio de oración y gratitud en el que se recordó la presencia de Dios a lo largo de estos 20 años de servicio.
Posteriormente, se compartieron palabras de agradecimiento dirigidas a las Hermanas Canossianas, a los profesionales que han brindado su tiempo y conocimientos, a los voluntarios y a todas las personas que, de diferentes maneras, han colaborado con esta misión. Fue un momento cargado de emoción, en el que los recuerdos permitieron revivir experiencias, valorar el trabajo realizado y reconocer el compromiso de quienes han dejado una huella en la historia del centro.
El Centro de Salud Sagrada Familia nunca fue únicamente un espacio asistencial. Desde sus inicios, se convirtió en un lugar donde las personas encontraron escucha, contención, consuelo y acompañamiento. A través del trabajo cotidiano, el servicio siempre estuvo orientado por un principio fundamental: ofrecer conocimientos profesionales con amor, respeto y una profunda valoración de la dignidad de cada persona.
Una de las mayores riquezas de esta celebración fue la presencia de la comunidad del barrio Sagrada Familia. Las familias que han acompañado el crecimiento del centro y que constituyen la razón de ser de esta obra compartieron este momento como parte de una gran familia.
Como expresó una de las participantes: «Estos 20 años nos recuerdan que el servicio a los demás transforma tanto a quien recibe como a quien entrega».

La jornada concluyó con un refrigerio compartido entre todos los presentes, en un clima de fraternidad y alegría. El encuentro permitió recordar el pasado con gratitud, vivir el presente con entusiasmo y renovar el compromiso de continuar sirviendo con el mismo espíritu que inspiró esta misión desde sus comienzos.
Al celebrar estos 20 años, el Centro de Salud Sagrada Familia reafirma el legado de santa Magdalena de Canossa: hacer visible el amor de Dios a través del servicio, la educación y el cuidado de las personas más vulnerables. Porque el verdadero sentido de esta obra no radica solamente en la atención brindada, sino en la capacidad de acoger, acompañar y caminar junto a cada persona que llega en busca de ayuda.

Lic. Gladys González
Voluntaria Nutricionista del Centro de Salud
Laica Canossiana