MÁS, Encuentro joven canossiano: descubrir el Amor que da sentido a nuestra identidad
Del 9 al 11 de octubre de 2026, la ciudad de Luis Beltrán, provincia de Río Negro, Argentina, fue sede del “MÁS, encuentro joven canossiano”, organizado por la Pastoral Juvenil Canossiana. Más de 250 jóvenes de entre 15 a 20 años, provenientes de distintas comunidades de Argentina – Paraguay, Provincia Religiosa Nuestra Señora de Luján, se animaron a dejar sus comodidades para compartir tres días de formación, oración, misión junto con otros jóvenes. Este encuentro se viene realizando desde hace muchos años en nuestra Provincia Religiosa. Este año bajo la propuesta de profundizar en la propia identidad, el encuentro buscó ayudar a cada joven a descubrir quién es verdaderamente, más allá de las “máscaras” que construimos de nosotros mismos y las expectativas que muchas veces impone la sociedad, reconociéndose infinitamente amados por Dios y encontrando en Jesús el sentido de la vida.
A través de talleres, dinámicas, espacios de reflexión personal y actividades grupales, los jóvenes fueron invitados a profundizar en su identidad, reconocer aquello que condiciona la mirada sobre sí mismos y descubrir el valor de su propia historia. Una de las propuestas los invitó a construir sus propias máscaras, representando aquello que muchas veces muestran a los demás para ocultar lo que verdaderamente llevan en el corazón. Luego, se animaron a entregárselas a Jesús, como un gesto de confianza y apertura, dando un paso para dejar de esconderse detrás de las apariencias y mostrarse tal como son ante Él.
Este camino encontró un momento muy especial en la Adoración eucarística. Después de animarse a dejar sus máscaras en manos de Jesús, los jóvenes fueron invitados a encontrarse cara a cara con Él, a dejarse mirar por su amor y a descubrir que no necesitan aparentar ser alguien distinto para sentirse amados. Ante Jesús Eucaristía, pudieron reconocer que es Él quien conoce su corazón, abraza su historia y les revela su verdadera identidad. Muchos destacaron este momento como uno de los más significativos del encuentro.
El sábado por la tarde se llevó a cabo una misión por los barrios de la ciudad. Esta fue otra experiencia profundamente significativa. Organizados en grupos, los jóvenes visitaron familias de Luis Beltrán, llevando la alegría de lo que estaban viviendo y mensajes de esperanza. De esta manera, hicieron propio el deseo de santa Magdalena de Canossa: “Hagan conocer y amar a Jesús”, anunciando su amor no solo con palabras, sino también a través del testimonio y la alegría de compartir la fe. Esto permitió a los jóvenes descubrir que la misión no consiste solamente en llevar un mensaje, sino también en disponerse a escuchar, aprender y dejarse transformar por el otro. Así, el amor de Jesús se hizo presente en gestos sencillos de compartir, escuchar, dar una palabra de aliento, un abrazo a quien lo necesita.
Los profesores que acompañaron a los jóvenes también fueron parte importante de esta experiencia. Compartir estos días les permitió estar más cerca de sus alumnos y, al mismo tiempo, seguir profundizando en el carisma, su misión educativa y pastoral.
La alegría estuvo presente en cada jornada del MÁS. Las risas, los mates compartidos, la música, los juegos, el baile y el entusiasmo fueron parte de una experiencia que se vivió con mucha intensidad. Los jóvenes compartieron mucho más que actividades: construyeron vínculos, conocieron otras realidades y descubrieron la alegría de formar parte de una misma familia carismática.
El encuentro culminó el último día con la celebración de la Eucaristía, dando gracias por todo lo vivido y poniendo en manos de Jesús los frutos de estas jornadas. Fue el momento de reunir tantas experiencias, encuentros y emociones en torno a Aquel que los había convocado. Así, el MÁS (encuentro juvenil canossiano) llegó a su fin con el corazón lleno de alegría y el deseo de llevar a otros lo que cada uno había descubierto y recibido. Como nos pide Santa Magdalena de Canossa, el encuentro quiso manifestar concretamente el amor de Dios por cada joven y renovar el compromiso de formar corazones capaces de descubrir a Jesús y anunciar su esperanza.
Hna. María Lourdes Lodos
Comunidad San José – Berisso










